Las otras víctimas de la caza

Son las víctimas de la caza, los perros abandonados, bien porque no “valen” para la caza, o porque se acaba la temporada, una media de un centenar de perros son abandonados en cada provincia, y va en aumento. Mucha legislación para la temporada de caza, mayor y menor, en cuanto a fechas, piezas…, incluso la Consejería de Medio Ambiente señala que se pueden expedir permisos gratuitos para la captura o caza de perros errantes, ¿por qué son errantes?, y que también se podrán realizarse abatidas si lo estiman oportuno las Consejerías de Salud y Agricultura y Ganadería. Sí, ¿por qué son errantes?, porque a la mayoría los han abandonado, ya no los quieren, ya no les sirven.Las perreras se llenan de estas pobres víctimas que terminan siendo sacrificadas. ¿Por qué han de pagar estos perros por los caprichos de unos energúmenos que no se merecen tenerlos?. La única manera de acabar con esta situación es que se aplique la ley de que cada perro tenga su chip identificativos y se sancione de manera contundente si no lo llevan, así como el abandono. Sería más efectivo hacer cumplir esta Ley que no promover abatidos sobre estos animales abandonados, o errantes, como prefieren llamarlos.

En las imágenes podéis ver a tres víctimas, Rasca el Rubio, o el Okupa, abandonado hace tres años junto a un hermano igual a él. Se instalaron en un cortino en Almeida de Sayago, pero a los pocos meses el hermano fue atropellado; Rasca tardó casi un dos años en atreverse a comer lo que le echaban, incluso ahora todavía nadie puede acercarse a él. Curri es el más joven, blanco y negro fue rescatado este año en la carretera, sin chip; seguramente no servía para la caza, solo tenía 6 meses.

El otro perro es la mastín Luna, ella no es una víctima de la caza, sino de la crisis, cuidaba ovejas, pero se quedó en paro.

Los tres han sido adoptados por el alojamiento rural La Casa del Gallo. A Luna la conocen muchos clientes, los acompaña en los paseos por el pueblo y alrededores para que no se pierdan, y todos le dan algo; ¡así está!. La mejor hora para ellos, cuando más disfrutan, es en el paseo, porque Rasca, aunque no se hable con los humanos, sí hace buenas migas con estos compañeros. Esta es una historia con final feliz para los perros, pero desgraciadamente no hay muchas así. ¡No los abandonéis!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en General y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s